Cuatro tazas

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Tengo 4 tazas de café favoritas. En casa.

Me he dado cuenta hace unos días, tengo exactamente cuatro, no una sólo, que debiera ser la súper favorita o la dominante, sino cuatro en perfecta armonía.

Toda vez que lo he descubierto he analizado el porqué, y sin ponerme muy filosófica os lo explico, que hay que seguir atendiendo el correo, el móvil y bla bla bla…

  1. La de la vaca, esta me recuerda a mi madre, es la que le pongo siempre a ella cuando me visita, me recuerda de dónde vengo.
  2. La de los caballos amarillos, son unos caballitos torpemente dibujados, de colorines y viene a ser el complemento perfecto a los calcetines naranja estridente, me recuerda que fui niña y nunca querré olvidar esa parcela de mí misma.
  3. La de mamá, esta es un regalo de mis hijas y marido, me dice que soy mamá, que mi futuro está por venir, y promete.
  4. La de tacto pizarra, esta está directamente relacionada con el trabajo, me recuerda a la oficina, al ruido de picar teclas, a las discrepancias por la temperatura del aire acondicionado…

Y vengo a descubrir que todas conviven en mí, en mi armario escurreplatos, como conviven en la empresa todos sus departamentos, como conviven en el trabajador todas sus facetas personales.

El trabajador y la empresa, al igual que las personas son un todo:

  • No pueden negar de dónde vienen, a veces no lo recuerdan que alguien les enseñó las bases de lo que saben, bases que deben seguir afianzándose en la madurez a través de la formación
  • No pueden negar que fueron niños que jugaron, aprendieron, se equivocaron y lo volvieron a intentar, pero siempre con espíritu joven: Gamificación
  • No podemos ignorar que vamos siempre adelante, que el mundo rueda rápido y que hay que inventar y adaptarse continuamente, por lo que podemos brindar servicios de consultoría e I+D+i.
  • Y finalmente, no podemos negar que somos también lo que trabajamos y con quien trabajamos, por lo que tenemos un equipo preparado para atender e imaginar cualquier solución, ¡pregúntanos!

PD: En la calle, si puede ser, el café lo prefiero en vaso 😉