Dos clases de moteros

woman_on_motorcycle_150_clrDe nuevo desde GA Consultores os traemos una reflexión. Entre la gente que gusta del mundo de las motos hay un dicho muy repetido:

«Hay dos clases de moteros, los que se han caído y los que se van a caer»

Es una suerte de «Ley de Murphy» pero en formato dos ruedas y manillar. Viene a decirnos que por muchos años de experiencia, o pocos, que se tengan de conducción, alguna vez en la vida se probará lo áspero del bitumen. Una ducha de humildad para los que, ufanos, se vanaglorian de no haberse caído nunca, y una palmadita en la espalda a los que ya lo han hecho, pero raudos han vuelto a montar.

Sirve esta pequeña introducción para extrapolar la experiencia al mundo de la empresa, el empresario y el emprendedor (ahora que este último está tan en boga).

Hay dos clases de personas, las que se han equivocado y las que se van a equivocar. En el caso de pertenecer al grupo de los que se han equivocado ya, tenemos dos opciones, a saber:

  • Tomar una postura humilde, aprender del error, rectificar si es posible y seguir con más cuidado y precauciones, ya que quizá nos habíamos confiado demasiado.
  • Tomar una postura soberbia y buscar culpables fuera de nosotros mismos, «echando balones fuera», sin hacer autocrítica ni tomar buena nota de los errores cometidos.

Si estamos dentro del colectivo de los que aún no se han equivocado, igualmente podemos adoptar las mismas posturas anteriores pero con distinta lectura:

  • Tomar una postura humilde, ser cauto y esperar las dificultades en cada paso, y sobre todo nunca mofarnos de los que tropiezan
  • Tomar una postura soberbia y pensar que eso nunca nos va a pasar, bajar la guardia y quedar expuestos aún más.

En fin y resumiendo, humildad, autocrítica, análisis y reflexión para cualquier proyecto o trabajo al que nos enfrentemos.