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Nuevas formas de crear audiovisuales formativos en prevención de riesgos laborales.

El consumo de audiovisuales en nuestro día a días se ha disparado, es indiscutible. Todo parece ser fácilmente accesible mediante el vídeo – a veces gratis o a un bajo coste: podemos tener acceso a películas, series, archivos, eventos en directo, UGC (User Generated Content), etc.

Como consecuencia directa, el tráfico de audiovisual representará el 82% del tráfico total en internet en 2021. Cada minuto, 400 horas de vídeo son subidas a la red y un tercio de la actividad de los usuarios online está dedicada al consumo de contenido audiovisual.

Aunque el audiovisual no es algo nuevo en el ámbito formativo, las posibilidades y oportunidades que ofrece son cada vez mayores.

¿Cómo sacar partido a estas tendencias y usar los audiovisuales para motivar una formación innovadora y efectiva en materia de prevención de riesgos laborales?

  1. Cuenta historias para captar la atención de tu audiencia

En lugar de simplemente seguir la tendencia de hacer las cosas cada vez más breves, nosotros preferimos centrarnos en la perdida de atención. Usando los primeros segundos para captar la atención, explicándoles los beneficios que podrán conseguir con el vídeo e intentando mantener su atención e interés el máximo tiempo posible.

Este enfoque se basa en un principio de storytelling fundamental, del que ya están acostumbrados los formandos al consumir televisión y series: el “hook, hold and payoff” (gancho, espera y recompensa)

  • El “hook” tiene como objetivo captar la atención de la audiencia en los primeros segundos, creando una emoción o tensión entre un personaje y la situación.
  • El “hold” tiene como objetivo mantener esa atención enfrentando al personaje con nuevos desafíos.
  • La recompensa tiene el objetivo de darle un sentido al vídeo, ¡y puede ser algo feliz, o no!
  1. Fomentar el compromiso y la transposición

El vídeo es una herramienta excelente para demostrar habilidades técnicas. Hay nuevos tutoriales cada día. Pero desde una perspectiva formativa, no deberíamos de perder de vista el hecho de que, en términos de eficiencia, ver no es hacer.

Aquí, una vez más, el vídeo se demuestra como un recurso realmente útil. Los vídeos introductorios  por ejemplo, construyen unas situaciones inmersivas para los formandos y les invita a trabajar sobre sus perspectivas cuanto antes.

Visualizar, grabar y comparar significa que podemos incrementar el valor de una habilidad, pero nunca sustituirla.

Por lo tanto, es necesario integrar el video como una de las muchas herramientas dentro de los programas que combinan los 3 temas del método 70/20/10 (experiencia / intercambio / formalización).

  1. ¿Un vídeo hecho a mi medida?

Otro enfoque consiste en mejorar la experiencia al ofrecer algo raro y temporal que sea capaz de crear la sensación en el consumidor de que el vídeo ha sido diseñado a la medida de sus necesidades, aquí y ahora.

Esta práctica también es posible mediante el uso de las capacidades de aprendizaje adaptativo de algunas plataformas que “mostrarán el video correcto al formando de acuerdo con un contexto profesional concreto.

Algunos ejemplos de audiovisuales realizados por GA Consultores.