¿TE ATREVES A TRABAJAR EN EQUIPO?

Por experiencia profesional, puedo afirmar que en cualquier trabajo de equipo los resultados y logros de este son mayores en función de la relación que cada uno de los miembros del mismo mantiene con el resto.

Y ahora más de uno pensará que “vaya tontería”, que todos somos adultos, que lo personal no interfiere en lo profesional y que las relaciones y/o las emociones están sobrevaloradas.

Pues no, yo voy más allá y no me refiero solo a las relaciones interpersonales, que por supuesto son importantes, sino a la conexión e interrelación que cada una de las personas establece con los demás, así como con la totalidad del grupo.

Y en este momento otros tantos pensaran que “vaya perogrullada” que es imposible llevarse bien con todo el mundo y que siempre hay personas con las que se tiene más afinidad pero que ello no implica que no puedan trabajar juntas.

Y he aquí el quiz de  la cuestión… trabajar juntos no implica trabajar en equipo. Esto último requiere tomar decisiones grupales, establecer objetivos comunes y a mi juicio, y quizás lo más importante, confianza. Es más, me atrevo a decir que los resultados siempre serán mejores si contamos con equipos sólidos, preparados para trabajar en sincronía y remar en una misma dirección.

De este modo y por si alguno sigue teniendo dudas, cuando cada uno se preocupa de sus objetivos y tenemos que lidiar con casos de ceguera interdepartamental, egos personales y competencia “no sana”, puede que trabajemos juntos pero nunca en equipo.

Y si no que levante la mano cuantos de vosotros no habéis sido testigos de zancadillas y de praxis más que dudosas con el único fin de desviar la atención, echar balones fuera, culpar de los errores a los demás y como no, coleccionar medallas y éxitos.

Por ello, y volviendo al principio, resulta vital que los miembros de un equipo tengan una relación de confianza y de madurez emocional, así como una comunicación fluida y disposición para ayudar, ofrecer soluciones, y/o generar nuevas ideas o estrategias, sin perder nunca la perspectiva y la visión global del negocio y/o proyecto en el que se está trabajando.

Imagino que mi compañero Eduardo Lázaro de @Coaching_GA nos podría ilustrar con miles de ejemplos sobre la diferencia entre un equipo de alto rendimiento y equipos que simplemente trabajan juntos, no obstante, para resumir lo dicho anteriormente y por si no ha quedado suficientemente claro:

”Trabajar en equipo implica que los logros son del equipo y los fracasos también”.

María Hernández Lahoz. Responsable Delegación Aragón G.a Consultores