Si habláramos de agricultura, ahora sería tiempo de sembrar los ajos, las coles de primavera y las habas. Cada cultivo tiene su tiempo y cada tiempo, su cultivo.
Como hablamos de empresa, cuando decimos que estamos en “tiempos de siembra” queremos referirnos al último trimestre del año. Durante estos tres meses, los proyectos del año ya funcionan por sí solos y sólo exigen labores de control y seguimiento. Sin embargo, la directiva de la organización debe enfrascarse en una labor vital para su pervivencia: la búsqueda de nuevos proyectos para el siguiente ejercicio.
En este período conviene:
- Revisar nuestra agenda de contactos.
- Localizar posibles futuros clientes.
- Crear nuevas necesidades a los clientes actuales.
- Madurar qué nuevos productos o servicios podemos ofrecer.
- Tantear el mercado y ver “qué se cuece”.






