Este debe ser el año de los cambios, de reciclarnos, reinventarnos y cambiar de costumbres que teníamos arraigadas. Nos vamos a encontrar con más trabas que nunca. Muchas veces no llegaremos a cerrar una negociación, pero esto, pese a lo que creemos, no es tan negativo. Tenemos que ver las experiencias que dich
o trato nos ha aportado, porque también ésta es una clase de productividad que nos servirá para nuestra vida diaria y para una próxima negociación. Recordemos que aprendemos a base de tropiezos, pero no por esto tenemos que dejar de innovar, no hay que tener miedo al rechazo, ni a dejar de llamar a nuestros clientes. Sin olvidar la utilización de las últimas tecnologías que tengamos a nuestro alcance.
Estos últimos años no los tenemos que ver como años de fracasos, sino de experiencias y productividades distintas a las de otros tiempos. Vemos que nos equivocamos, tanto las personas con mucha experiencia como inevitablemente las que acaban de comenzar. Ahora lo realmente importante es la actitud que tomemos frente a esta situación, porque el caer y equivocarnos es un derecho que tenemos. Siempre vamos a caer en algún momento de nuestras vidas y como tal lo debemos asumir, con inteligencia y ganas de seguir con nuestra productividad, corrigiendo los fallos y ver dónde hemos tropezado.
Aunque un proyecto tenga dificultades o fracase en un momento dado, no hay que dejar de reinventarlo. Y cuando pasemos todo este proceso ofrecérselo de nuevo a ese cliente que un día nos dijo ?No?. Todo esto nos va llevar a no repetir errores.
Y es ahí donde nos vienen unos momentos muy personales, donde nos preguntaremos ¿qué hago, le vuelvo a llamar ya? ¿ espero dos semanas? Nos replanteamos desde cero cómo ofrecerle o cómo negociar nuestro producto o proyecto porque sabemos que esta vez tenemos que ser más eficaces.
En un campo más personal nos hemos de dar cuenta que no es necesario intentar ser el más perfecto ante los ojos de los demás. Tener esa competitividad solo nos genera estrés y esto a su vez te hace ver como un petulante ante los demás. Lo que tenemos que intentar tener y que otras personas adquieran de ti es un hábito de motivación y que seamos lo suficientemente inteligentes para reconducir las situaciones y luchar por salir airosos de ello sin molestarte, estresarte, y sin molestar o estresar a nadie.
Muchas veces lo realmente importante no es lo que ganas con un proyecto, sino las experiencias que extraigas, porque seguro estos conocimientos, pautas, aprendizajes, te ayudarán a la motivación que necesitabas, para que surjan nuevos productos, aumentando nuestro bagaje. Son tan valiosos como si esa negociación se hubiera llevado acabo.
En resumen, de toda esta experiencia motivadora, lo que sí debemos sacar en claro es la habilidad para la comunicación y la motivación personal, porque todo esto se nos verá reflejado en nuestros siguientes proyectos. ?Recordemos que de cómo gestionemos nuestras experiencias, surgirá un plan para llevar a cabo nuevas ideas.?
Por eso desde Ga Consultores queremos Facilitarte las herramientas para potenciar tu motivación y que adquieras las competencias en nuestro curso de Habilidades para la comunicación y la gestión de ventas. Conócenos, hagamos el camino juntos.
Fuente: David Torné






