Últimamente se habla mucho de las TIC, de las “nubes”, de la crisis, del paro…
Pero el tema subyacente, y común a todos los anteriores, es: “la tiranía de los números”. Todo se resume en “unos” (1) y “ceros” (0), en algoritmos indescifrables, porcentajes, estadísticas…
La importancia de las matemáticas es incuestionable, ésto está fuera de toda duda, pero siempre que no se caiga en la “tiranía de los números”, esa clase de esclavitud que convierte a las personas y las empresas en números y fórmulas, fruto del incansable afán de la humanidad por medir y evaluar todo lo que le rodea.
La frialdad objetiva que proporcionan las cifras es buena, pero nunca hay que dejar de imprimir “la huella emotiva” a todo lo que se escudriña bajo la lente de la lupa.






