Y no nos referimos al traje de chaqueta… Sino a la Navidad.
Siempre a vueltas, siendo el más traído y llevado en los mentideros de cualquier organización, el período navideño suscita interés.
Es un tiempo interesante, pese a la poca practicidad que a priori pueda ver el empresario en él:
- Relaja y distiende el clima laboral.
- Puesto que, salvo excepciones, es un periodo de menor actividad, permite hacer balance de los resultados del año.
- Es un punto y aparte en el calendario para iniciar el año con nuevas fuerzas e ilusiones.






